Comentarios de Terminología

del Grupo de Trabajo sobre Traducciones y Nomenclatura Iberoamericanas de la IFCC y de la Comisión de Terminología de la SEQC.

"Medicina" por "Sanidad", un ejemplo de sinécdoque

El hecho de aludir a un todo refiriéndose a una parte es una figura del lenguaje conocida por sinécdoque.
A veces, de esta figura se hace un uso lícito y deliberado y, a veces, se hace un uso lícito e inconsciente. Pero, en otras ocasiones, se hace un uso que puede ser molesto para las otras partes que constituyen el todo. Este es el caso, frecuente por cierto, del uso del término medicina cuando en realidad se está hablando de sanidad o de ciencias de la salud.
La sanidad es el conjunto de servicios cuyo objetivo es la preservación y restauración de la salud. Las ciencias de la salud son el conjunto de disciplinas científico-tecnológicas que tratan de la preservación i restauración de la salud. Las ciencias de la salud tienen diversas ramas que son disciplinas autónomas, que a su vez pueden desglosarse en otras disciplinas. Algunos ejemplos de disciplinas sanitarias son, por orden alfabético: bromatología, ciencias de laboratorio clínico, dietética, farmacia, fisioterapia, enfermería, medicina, tecnología de los alimentos, odontología, podología, sicología clínica, veterinaria. Algunas de estas disciplinas corresponden a carreras universitarias (diplomaturas o licenciaturas).
La medicina es, pues, una parte de las ciencias de la salud o una parte de la sanidad, según cual sea el contexto.
En un centro sanitario, tal como un hospital, el personal sanitario está constituido por personas que han estudiado alguna de las carreras sanitarias citadas o alguna carrera con especializaciones sanitarias de posgrado, sin olvidar al personal sanitario procedente de la formación profesional. ¿Todos estos profesionales sanitarios, se dedican a la medicina o a la sanidad? Si la respuesta fuese "la medicina" implicaría que los enfermeros del quirófano y los farmacéuticos de la farmacia, por ejemplo, que trabajan en el hospital están practicando la medicina en lugar de la enfermería o la farmacia, respectivamente; ¡pero, legalmente, la medicina sólo la pueden practicar los licenciados en medicina! Queda claro que, en este caso, la respuesta debe de ser "la sanidad".
¿A qué obedece la sinécdoque que da título a este comentario terminológico? Probablemente haya una diversidad de respuestas según los contextos.
En este orden de cosas y como comentario final vale la pena destacar que, para no caer en usos terminológicos que puedan dar lugar a interpretaciones inadecuadas, el Grupo de Trabajo sobre Nomenclatura y Traducciones Iberoamericanas de la IFCC, la Confederación Latinoamericana de Bioquímica Clínica y la Comisión de Terminología de la SEQC, recomiendan traducir el término inglés "laboratory medicine" por "ciencias de laboratorio clínico", siguiendo el espíritu de AENOR y del Ministerio de Sanidad y Consumo cuando traducen "medical device" por "producto sanitario".

Acerca de la sangre total

El término sangre total es un pleonasmo que desmerece el rigor conceptual de cualquier texto científico en el que aparece. El adjetivo total no aporta nada, ya que la sangre si no es total ya no es sangre; la sangre no puede ser total o parcial. El diccionario de la Real Academia Española explica que los vocablos pleonásticos -total, en nuestro caso- son innecesarios para el recto y cabal sentido de la oración pero sirven para dar gracia o vigor a la expresión. Ciertamente, en nuestros textos, las frases en las que aparece la palabra sangre no requieren una "gracia" o un "vigor" especiales.

Redacción terminológicamente ambigua o incorrecta

He aquí una serie de ejemplos de redacción con ambigüedad o incorrección terminológica decreciente:
- En nuestro laboratorio, los parámetros que se realizan como emergencias son: glucemia, creatinina, iones y gases.
- En nuestro laboratorio, los parámetros que se realizan urgentemente son: glucemia, creatinina, iones y gases.
- En nuestro laboratorio, los parámetros que se realizan urgentemente son: glucosa, creatinina, iones y gases.
- En nuestro laboratorio, los parámetros que se realizan urgentemente son: glucosa, creatinina, sodio, potasio, cloro y gases.
- En nuestro laboratorio, los parámetros que se realizan urgentemente son: glucosa, creatinina, ion sodio, ion potasio, cloruro, dióxido de carbono y oxígeno.
- En nuestro laboratorio, los parámetros que se realizan urgentemente son: glucosa, creatininio, ion sodio, ion potasio, cloruro, dióxido de carbono y oxígeno.
- En nuestro laboratorio, las magnitudes que se realizan urgentemente son: glucosa, creatininio, ion sodio, ion potasio, cloruro, dióxido de carbono y oxígeno.
- En nuestro laboratorio, las magnitudes que se miden urgentemente son: glucosa, creatininio, ion sodio, ion potasio, cloruro, dióxido de carbono y oxígeno.
- En nuestro laboratorio, las magnitudes que se miden urgentemente son: las concentraciones de glucosa, creatininio, ion sodio, ion potasio, cloruro, dióxido de carbono y oxígeno.
- En nuestro laboratorio, las magnitudes que se miden urgentemente son: las concentraciones de sustancia de glucosa, creatininio, ion sodio, ion potasio, cloruro, dióxido de carbono y oxígeno.
- En nuestro laboratorio, las magnitudes que se miden urgentemente son: las concentraciones de sustancia de glucosa, creatininio, ion sodio, ion potasio y cloruro, y las presiones parciales de dióxido de carbono y de oxígeno.
- En nuestro laboratorio, las magnitudes que se miden urgentemente son: las concentraciones de sustancia de glucosa, creatininio, ion sodio, ion potasio, cloruro en el plasma, y las presiones parciales de dióxido de carbono y de oxígeno.
- En nuestro laboratorio, las magnitudes que se miden urgentemente son: las concentraciones de sustancia de glucosa, creatininio, ion sodio, ion potasio y cloruro en el plasma, y las presiones parciales de dióxido de carbono y de oxígeno en el gas de la sangre.

Sobre los sufijos -oso e -ico

Con frecuencia tenemos que escribir el nombre de una entidad molecular que contiene un catión. Esto nos sucede, por ejemplo, al describir los cristales que pueden observarse en un sedimento urinario o al describir la composición de un equipo de reactivos. Así, a menudo vemos textos que contienen términos como fosfato amónico-magnésico, cloruro sódico o sulfato ferroso.

Sin embargo, si se siguen las recomendaciones de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada, para que no haya ninguna ambigüedad en la descripción de las entidades moleculares deben evitarse los sufijos -ico y -oso y, en su lugar usar el nombre del catión precedido de la preposición de, seguido, cuando proceda de la notación de Stock para indicar el grado de oxidación. De esta manera los términos puestos como ejemplo en el párrafo anterior deben escribirse como sigue:
fosfato (doble) de amonio y magnesio
cloruro de sodio
sulfato de hierro (II)

Conceptos metrológicos y conceptos nosológicos

Recordemos: la metrología es la ciencia que se ocupa de las medidas y la nosología es la parte de la medicina que se ocupa de la descripción, diferenciación y clasificación de las enfermedades.

Pese a que la metrología y la nosología son disciplinas bastante apartadas, al menos aparentemente, en el laboratorio clínico y en su entorno con frecuencia se atribuyen significados metrológicos a términos cuyo significado es netamente nosológico, Este hecho lo plasmaremos en un comentario sobre el uso de los términospotasemia, hiperpotasemiaehipopotasemia.

El términopotasemiano debe utilizarse bajo ningún concepto, como mínimo por los tres argumentos siguientes:

  1. Argumento semántico: el sufijo-emiasignificaen la sangrepero las mediciones se hacen en el plasma o en el suero.
  2. Argumento fisiológico: la concentración de ion potasio en la sangre es unas diez veces mayor que en el plasma o en el suero.
  3. Argumento metrológico: el términoconcentraciónno tiene ningún sinónimo reconocido por ninguna de las instituciones científicas internacionales, por lo que el sufijo-emiano puede ser utilizado para denotarconcentración.

No obstante, los términoshipopotasemiaehiperpotasemiason totalmente lícitos para aludir a los conceptos nosológicos relacionados con la disminución o el aumento, respectivamente, de la concentración de sustancia (o la concentración de masa) de ion potasio en la sangre.

Partiendo de estas consideraciones, es fácil deducir que no deberíamos decir "el paciente tiene elevada la glucemia" ni "es necesario medir la proteinuria", pero si podemos decir con toda legitimidad que "el paciente sufrió una hipoglucemia" o que "un paciente con fiebre y proteinuria...".

El lector, si reflexiona, puede darse cuenta que estos comentarios son extensibles a un buen número de ejemplos de nuestra vida profesional cotidiana.

Patología no es un sinónimo de enfermedad

Decididamente, "patología" no es un sinónimo de "enfermedad". Sin embargo, son numerosísimos los profesionales sanitarios que usan esta acepción absolutamente errónea del término "patología", tal vez porque inconscientemente creen que decir "patología" en lugar de "enfermedad" es más culto. Pero, no es así.

ElVocabulario científico y técnicode la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales define "patología" como "la parte de la medicina que estudia la naturaleza de las enfermedades y, especialmente, los cambios que causan en la estructura y en la función de los tejidos y de los órganos". El excelenteDiccionario del español actual,escrito por M. Seco, O. Andrés y G. Ramos y publicado por Aguilar en 1999 -que recomiendo encarecidamente- admite una segunda acepción: "conjunto de enfermedades o trastornos [de alguien o algo]".

Así pues, la cosa está clara y no hay que confundirse: debemos decir siempre "enfermedad" sin temor a ser vulgares.

¿Laboratorio de rutina es realmente el término contrapuesto a laboratorio de urgencias?

La respuesta, siguiendo otra vez los sabios consejos de Fernando Lázaro Carreter (El dardo en la palabra. Barcelona: Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores; 1997: 106-7), es no. En español, al igual que sucede en catalán, francés e italiano, entre otros, la palabrarutinahace referencia a las actividades que se realizan sin necesidad de reflexionar ni decidir. En inglés, contrariamente a lo que sucede en las lenguas citadas, la palabraroutine, además de la acepción mencionada, hace referencia a las actividades que se realizan habitualmente siguiendo una frecuencia preestablecida. Por tanto, en lugar de utilizar los calificativos derutinaorutinario/a, deberíamos decirprogramado/a, ordinario/a, cotidiano/a, según el contexto.

A las palabras que suelen dar este tipo de traducciones erróneas, los traductores las llaman coloquialmente "falsos amigos".

Uso confuso de los términos suero y plasma

Con frecuencia se observa en los textos relacionados con las ciencias de laboratorio clínico un uso confuso de los términos suero y plasma, especialmente cuando se describen procesos fisiológicos o fisiopatológicos. Si se tiene siempre presente que en el cuerpo humano no hay suero, sino plasma, es obvio que no debe escribirse "la secreción de corticotropina aumenta la concentración de cortisol en el suero", ni "la concentración de cortisol en el suero está sujeta a un ritmo circadiano". Sin embargo, es perfectamente lícito escribir "al medir la concentración de sustancia de cortisol en el suero..."

Aprovechemos para destacar en las líneas anteriores el uso del artículo determinado delante de los términos plasma y suero. Ya sea por la ley del mínimo esfuerzo, ya sea por influencia de la lengua inglesa, es muy frecuente la omisión inadecuada del artículo determinado delante del nombre de un sistema biológico. Es aconsejable que cambiemos el hábito y digamos con naturalidad en el suero, en el plasma, en la sangre, en la orina, etc.

Conjunción doble y/o

Aunque este apartado está dedicado a la terminología, no vendrá mal sazonarlo de vez en cuando con algún comentario relativo al lenguaje común. Así, en esta ocasión trataremos del uso de la conjunción dobley/o.

Atendiendo a los sabios consejos de Fernando Lázaro Carreter (El dardo en la palabra.Barcelona: Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores; 1997: 105-7) y de José Martínez de Sousa (Diccionario de ortografía de la lengua española. Madrid: Paraninfo; 1996:102), entre otros, el uso de la conjunción dobley/oes una incorrección gramatical. En efecto, esta conjunción doble no está admitida en ningún tratado de gramática, ya que el valor de disyunción inclusiva que se pretende atribuir ay/oes precisamente uno de los valores de la conjuncióno.Por lo tanto, cuando queramos indicar que puede ser una cosa u otra o ambas, usaremos la conjuncióno,así,sola, sin más.

¡Ah!, por cierto, parece ser que en inglésand/ores tan incorrecto comoy/oen español.

Espectrómetro de absorción molecular

La Unión Internacional de Química Pura y Aplicada, en su Compendio de Nomenclatura Analítica publicado en 1998, dice que los términos relacionados con "espectrofotometría" y "fotometría", ni sus derivados, no deben usarse para aludir a mediciones espectroquímicas, ya que la fotometría está relacionada con la evaluación de la radiación mediante los efectos visuales que produce.

Esta es la razón por la que debemos usar el término "espectrómetro de absorción molecular" (o simplemente "espectrómetro", si el contexto lo permite) en lugar de "fotómetro" o "espectrofotómetro".

¿Creatinina o creatininio?

La IFCC y la IUPAC recomiendan, y la SEQC asume la recomendación, que para aquellas entidades moleculares que dan lugar a pares ácido-base (según Brønsted), estos pares se consideren como un solo componente y se denominen utilizando el nombre de la forma más ionizada pero omitiendo la palabraion.

Puesto que la creatinina es una entidad molecular de este tipo, cuando está en solución da lugar al par creatininia-ion creatininio. Por lo tanto para aludir a dicho par se utiliza el términocreatininio.

El mismo argumento es aplicable diversas entidades moleculares de interés en bioquímica clínica:

amoníaco-ion amonio -> amonio
ácido úrico-ion urato -> urato
ácido láctico-ion lactato ->lactato

Comentarios a los comentarios de la Comisión de Terminología

Se nos dice que no usemos los terminos "fotometría" y "espectrofotometría", porque alguien en algun lugar se confunde y los utiliza para designar técnicas en las que se realizan lecturas, observaciones o interpretaciones visuales. La realidad no es esa; se empezó a hablar de fotometría o espectrofotometría, desde que se describió el efecto fotoeléctrico y se construyeron fotocélulas, tubos fotomultiplicadores, etc., que permitieron medir fotones, energia electromagnética. Antes se hablaba de colorimetría, espectroscopía o espectrografía, cuando el espectro se registraba en una placa fotográfica.

Nunca nadie al colorímetro de Dubosch le llamó fotómetro; por el contrario, al fotómetro muchas veces le llamamos colorímetro y a los métodos fotométricos, colorimétricos. Por otra parte, se habla de espectroscopía infrarroja, espectroscopía Raman y otras espectroscopías, en las que nada se ve; editoriales de relevancia internacional publican ahora mismo títulos como espectroscopía de absorción atómica y otros muchos en los que se incluye el término espectroscopía para referirse a la espectrofotometría de absorción molecular.

Se nos dice que empleemos el término "espectrómetro de absorción molecular"; no sabemos qué es lo que absorbe la molecula ni lo que se mide; podría tratarse de medidas de volumen, superfície, largo o ancho de las moléculas, la absorción podria referirse a la de los esfuerzos de compresión, elongación o torsión y su efecto sobre los parámetros mencionados; de alguna forma habrá que decir que se trata de medidas de energía electromagnética, fotones. Siempre que se emplea el término espectrómetro, hay que aclarar qué es lo que se mide, como es el caso de la espectrometría de masas, espectrometría de rayos X, en las que se miden masas y fotones de la energía que corresponde a las longitudes de onda de la región del espectro electromagnético de los RX. Por cierto, ¿cómo habría que llamar a la fotometria de llama?, tal vez metría de llama, ¿qué es lo que mide, poder calórico, luminosidad, altura de la llama...? No parece muy afortunada la recomendación de la IUPAC y debía darnos referencias bibliograficas donde se empleen los términos fotometría y espectrofotometría para referirse a técnicas colorimétricas, espectroscópicas o espectrográficas. Mientras esto no suceda y se demuestre que su uso es relevante y actual, no debemos hacer caso de esta recomendación.

José Ramón Alonso Fernández(2000/11, BInfo-Opiniones SEQC)

Espectrometría de emisión atómica de llama

El comentario hecho al comentario sobre el término "espectrofotometría" nos da pie a hablar del término "fotometría de llama". Para aludir al concepto que solemos expresar mediante el término "fotometría de llama" la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada recomienda el uso del términoespectrometría de emisión atómica de llama.En el Compendio de Nomenclatura Analítica de la IUPAC se puede hallar toda la terminología recomendada sobre todos los tipos de técnicas de medida basadas en la espectroscopía.

Bioquímica clínica, ¿basada en la evidencia?

Que se empezase a hablar de astrología basada en la evidencia me parecería interesante, pero que se hablase de astronomía basada en la evidencia me parecería un despropósito. Y no digamos lo que le parecería a cualquier universitario -y muchos no universitarios- que se empezase a hablar, por ejemplo, de anatomía o de química orgánica o de electrónica o de botánica basadas en la evidencia científica. La pregunta que surgiría es obvia: pero hasta ahora estas áreas del saber ¿no se basaban en la evidencia? Es la misma pregunta que algunos nos estamos haciendo sobre la bioquímica clínica al leer u oír hablar acerca de la bioquímica clínica basada en la evidencia: ¿la bioquímica clínica no está actualmente -ni lo ha estado- basada en la evidencia?

El conocimiento bioquímico-clínico se ha creado mediante el método científico y, por lo tanto, la bioquímica clínica, como sucede con el resto de ciencias de laboratorio clínico, desde sus comienzos se ha basado en la evidencia científica.

Con el auge de la medicina basada en la evidencia, y debido a un irreflexivo mimetismo con la práctica médicastricto senso, se esta falseando la epistemología de la bioquímica clínica, confundiendo la naturaleza y el rigor de su cuerpo de doctrina con el posible uso inadecuado que algunos médicos clínicos puedan hacer de los servicios que los laboratorios clínicos ponen a su disposición.

A nuestra profesión, y a la disciplina científica que la sustenta, se le puede pedir que alcance las mayores cotas de calidad posibles y que aumente la práctica de losmetanálisisy la preparación derevisiones sistemáticas, por ejemplo; pero no se le puede pedir que se base en la evidencia científica, puesto que eso ya lo hace desde los tiempos de Hermann Christian von Fehling.

Xavier Fuentes Arderiu(2000/11, BInfo-Opiniones SEQC)